Frank Rebajes (Primera parte)

(Puerto Plata, 1907 – Boston, 1990)

Frank Rebajes en Nueva York. Artista, joyero y orfebre. Pensador, investigador, experimentador, científico, creador, soñador. Fotografía cedida por Juan José Vázquez.

Frank Rebajes en Nueva York. Artista, joyero y orfebre. Pensador, investigador, experimentador, científico, creador, soñador. Fotografía cedida por Juan José Vázquez.

En 1921, apenas cumplidos los 14 años y con 300 dólares en el bolsillo, Francisco Rebajes decidió lanzarse a la conquista del gran sueño americano. Dominicano de padres españoles, pudo sobrevivir en Harlem trabajando en cafeterías, mendigando y vendiendo durante la Gran Depresión “aquellas innobles manzanas que no eran las de la inmortalidad”. Diez años después de su llegada al Imperio, dio comienzo su carrera vital, cuando descubrió en una fiesta a su gran amor, Paula Schwartz, con quien compartió el resto de su vida. Se casaron al poco de conocer­se, pasaron la noche de bodas en el metro y su primera residencia conyugal fue el sótano de un amigo peruano. Las inquietudes de Rebajes hicieron que un viejo juego de herramientas de fontanero que había en el sótano se convirtiera en el aliado de sus aún ignotas habilidades. En una tarde realizó sus primeras esculturas: una serie de animales hechos con latas de conserva, que al día siguiente expuso en la primera exposición al aire libre que se celebraba en Washington Square. La directora del Museo Whitney de Arte Estadounidense, Juliana T. Force, compró el lote completo por 30 dólares, dinero que Rebajes invirtió en el alquiler de un angosto pasillo ubicado entre dos edificios de Greenwich Village, espacio que fue su primer taller-tienda y hogar. En un mes su clientela englobaba un abanico variopinto de perfiles, incluyendo intelectuales y artistas que apreciaron su trabajo por su buena factura, originalidad e imaginación. De las latas pasó al cobre, de una tienda a otra, de la supervivencia al superávit. En 1939 su obra cubría las paredes de uno de los pabellones de EE.UU.  en  la Exposición Universal de Nueva York. A comienzos de la década de los 40 ya había expuesto en el Museo Metropolitano de Arte y en el Museo de Brooklyn.

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 rebajes-wall-relief-3 rebajes NYWorldFairB 1939 rebajes-wall-relief-2        Piezas en relieve realizadas por Rebajes para la Exposición Universal de Nueva York de 1939, exhibidas en el pabellón de teatro de EE.UU.

Continua­ron años de exposiciones, premios y reconocimientos. Mientras, en su trabajo como joyero, da el salto definitivo al abrir una joyería en la 5ª Avenida de Nueva York, cuyo interior, diseñado y decorado por Rebajes, rezumaba modernidad y se imbuía en la línea artística que había hecho propia. A ésta le siguieron dos sucursales en Los Ángeles y en Chicago. El concepto de Wearable Art (Arte Usable),un buen diseño disponible para todos”, como solía decir, le acompañó en la producción de sus diseños. Artesano antes que artista, piezas de joyería que poseen el valor de diseño exclusivo de Rebajes y la cualidad de ser para todos. Para lograrlo, un equipo de casi cien personas producía artesanalmente las piezas, lo que permitía que su arte pudiera venderse a unos precios al alcance del gran público, un arte cuyo valor reside en la belleza y originalidad del diseño, liberándolo del valor de unicidad que lo convierte en exclusivista.

Tarjeta de promoción.

Tarjeta de presentación de la joyería.

Interior de la tienda de la 5ª Avenida.

Interior de la tienda de la 5ª Avenida.

Piezas de joyería: 1. Verónica Lake y 2. Carmen Miranda, de la década de los 50. / 3. El Beso. Imágenes cedidas por Juan José Vázquez.

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Amparado por su talento y su audacia, como escultor y joyero excepcional, alcanzó el sueño americano, hasta que en 1958, cansado de la rueda de la producción y la esclavitud de la abundancia, dejó la casa que había diseñado en Long Island y vendió su negocio al encargado, Otto Bade, marchándose con Paula a vivir a Torre­molinos, entonces un pequeño pueblo pintoresco de grandes hoteles llenos de aristócratas y artistas de todo el mundo, donde el famoseo y el glamour se daban cita. Allí abrió una tienda y se sumergió en el estudio de la Geometría Secreta de los Símbolos…


Continúa en: https://loscoloresdelamemoria.wordpress.com/2015/10/09/frank-rebajes-segunda-parte/

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En la actualidad se mantiene una de las joyerías con sede en Huston     http://www.rebajes.com/

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7 respuestas a Frank Rebajes (Primera parte)

  1. Borgeano dijo:

    Me dejaste picado, Mónica; eso de “la Geometría Secreta de los Símbolos” me pareció fantástico. Por cierto, me da mucho gusto estar nuevamente por aquí.

    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  2. Gracias, Borgeano, lo mismo pienso cuando paseo por tu blog.

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  3. Pingback: Con un fluir caudaloso, por Joaquín Peña-Toro | Los colores de la memoria

  4. Pingback: Frank Rebajes. El movimiento continuo y la geometría secreta de los símbolos (Segunda parte) | Los colores de la memoria

  5. Victor Perez dijo:

    Misterio y sensualidad, siempre magnética e imprevisible maga eres, realmente sorprendente Zorba

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  6. Pingback: El virus de Rebajes. | Los colores de la memoria

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