Azules, por Juan Gaitán (a Dámaso Ruano)

Taró (1993) II Óleo / lienzo (100 x 100 cm). Donado al Ateneo de Málaga en 1995.

Taró (1993) II Óleo / lienzo (100 x 100 cm). Donado al Ateneo de Málaga en 1995.

Azules

(cinco movimientos)

I

Convaleciente de esa larga enfermedad que es la memoria, me gusta por las mañanas mirar el mar desde una colina cercana y acordarme, no sé por qué, del desorden de tu risa.

II

Desandando la luz con calma, fui a inventar el viento de la tarde sólo para ver caer la tristeza con su pesadez de arena, para descifrar su dolor y romper su corteza de nuez. Para imaginar, desde esta colina de agua, la mañana de mi ausencia.

III

A veces daría cualquier cosa por poder sentarme a descansar y destilar despacio la fatiga que me produce el oficio de ser hombre. De niño, por las tardes, corría hasta la playa para ver caer el sol. Era una forma de presentimiento, pero entonces, desorientado, lo achacaba a mi predilección por los colores fríos y a mi natural tendencia a estar siempre un poco triste.

IV

Lo malo de la vida no es el vacío que producen la rutina y la derrota, sino que es irreparable, que ningún heroísmo sirve para conmutarla cuando, bajo la sombra de enero, descubres que nada puede ponerte más triste que un recuerdo feliz.

V

Siempre he sospechado que detrás del horizonte y sus pliegues, de la carta que no llega, de la voz mansa de la arena y de la doble curva de una risa, estaba, como un parche que repara un descosido, el aliento oscuro del sueño.


Quizás te pueda interesar:

https://loscoloresdelamemoria.wordpress.com/2015/09/07/damaso-ruano-primera-parte-el-paisaje-y-la-poetica-de-la-geografia/

https://loscoloresdelamemoria.wordpress.com/2015/09/14/damaso-ruano-segunda-parte-dimensiones-de-la-abstraccion/

Anuncios
Esta entrada fue publicada en LA POÉTICA DE LA MATERIA y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Azules, por Juan Gaitán (a Dámaso Ruano)

  1. Viramo dijo:

    Prezioso. Perdona la banalidad pero me pilla por sopesa en una noche de viento y soledades que no me apetecía y gracias al texto del poeta (y a ti en las veces de intermediaria) la pasaré en perfecta compañia.

    Le gusta a 1 persona

    • Muchas gracias. Leer tu comentario me ha llenado de una especie de ilusión. Que bello es el camino inesperado de un gesto sencillo, que unos versos resuenen allá donde quizás nunca imaginaste. Me alegra muchísimo que te hayan acompañado en esa noche que describes.

      Me gusta

  2. Pingback: Dámaso Ruano (Primera parte: El paisaje y la poética de la geografía) | Los colores de la memoria

  3. Pingback: Dámaso Ruano (Segunda parte: Dimensiones de la abstracción) | Los colores de la memoria

  4. Hermoso de veras Mónica, lo he disfrutado no sólo por el azul, también por el sueño… Un verdadero placer leerte. Mi abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s