Larache. El cálido color de la bienvenida.

Aún quedas, aún estás

manteniendo la yerba

diminuta del arco;

la buganvilia espesa de los muros,

lo sombrío del párpado.

Trina Mercader (A Larache)

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En el extremo occidental de la región de Yebala, al borde de la llanura del Garb, se ubica la ciudad de Larache. Se asoma al océano Atlántico, levitando entre los azules del mar y el cielo. Junto a ella, merodea sibilino el río Lucus, como un dragón que la custodia. Su cuerpo serpenteante y su cabeza protectora (cuya boca brama cuando está enfurecido y calma las aguas cuando duerme), le regalan un entorno de gran belleza paisajística de playas, marismas, bosques y un terreno fértil de gran riqueza agrícola.

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El océano ha hecho de Larache una plaza deseada (al rey español Felipe III se le atribuye la frase “sólo Larache vale por toda África“) y una ciudad marinera, y como tal, universal, receptora, tolerante y de fraternal convivencia, algo que se hace evidente incluso en la arquitectura. Maquillada por la pátina atlántica del clima y de la luz, Larache es la cal manchada de azules marineros; es el cálido color de la bienvenida que se reparte por sus puertas y castillos; y es el jardín de las Hespérides donde, cada día, el protagonista es el atardecer que dibujan las tres ninfas hespérides, Egle, Eritia y Hesperaretusa, cuyos nombres evocan los matices del cielo crepuscular: Resplandeciente, La Roja y Aretusa de Poniente.

El término árabe al-‘Arais, jardín de las flores (o al-Ara is bani Arus: los viñedos de la tribu de Arós)es el origen de su nombre, y en su historia se confunden leyenda y crónica. Es de claves femeninas, de talante callejero, amante de la literatura, el teatro y las artes plásticas, y calza babuchas amarillas, distintivo de su alegría. Pero el tiempo ha hecho estragos en su aspecto. La memoria se desmorona mientras ella espera paciente la recuperación de su nobleza. Hoy Larache, en palabras del escritor Segio Barce, “es una vieja dama que aguarda un milagro. Está tan cansada que sus paredes rezuman el aliento de la desesperanza, pero se mantiene erguida, altiva, intemporal”

 IMG_6926 ZAUIA BAB AL MAR listoFotografía de Pepe Zapata. 

Una paseo por Larache y su arquitectura en el capítulo sobre Larache de la guía Los colores de la memoria. Ruta de arquitectura para viajeros emocionales. 

Recorte de prensa de 1947, Diario Larache.

Recorte de prensa de 1947, Diario de Larache.

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3 respuestas a Larache. El cálido color de la bienvenida.

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