Mattise y Tánger. Una mirada fauvista en una ciudad fauvista.

Reflejo de un artista, fotografía de pepe Zapata, 2013. Vistas desde la habitación nº 35 del Hotel Villa de Francia en Tánger.

A finales de 1912, Henri Matisse visitó Tánger por segunda vez. La ciudad fue para el pintor un paraíso interior, cura de sus apatías. Allí quedó atrapado por la luz y volvieron a estallar los colores de su estilo fauvista. Desde la habitación 35 del Hotel Villa de Francia, Matisse pintó la vista hacia la kasbah y la iglesia de Saint Andrew, un paysage vu d’une fenêtre, que bajo la arboleda verde esconde el trajín del zoco de las babuchas y del carbón.

El hotel se cerró en 1992. Lo reabrieron  en 2015. Por supuesto, la habitación se puede visitar. En el interior todo permanece tal cual lo habitó el pintor. Desde la ventana, pude ver el cuadro que pintó Matisse.

Reflejo de un artista, fotografía de pepe Zapata, 2013. Vistas desde la habitación nº 35 del Hotel Villa de Francia en Tánger.

Reflejo de un artista, fotografía de Pepe Zapata, 2013. Vistas desde la habitación nº 35 del Hotel Villa de Francia en Tánger.

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4 respuestas a Mattise y Tánger. Una mirada fauvista en una ciudad fauvista.

  1. Borgeano dijo:

    ¿Qué misterio tiene Tánger que ha atraído a tantos artistas a los que podríamos llamar revolucionarios? Recuerdo, sin ir más lejos a William Burroughs, Paul Bowles, Jean Genet, Samuel Beckett, Tennessee Williams… Marruecos, sin duda, ha sido una enorme y llamativa fuente de inspiración para todos ellos ¿Será cuestión de acercarse por allí y ver qué es lo que transmite esa ciudad?

    Un fuerte abrazo.

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  2. danioska dijo:

    No conozco Tánger, pero tu entrada me da un motivo más para hacerlo.
    Abrazo.

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    • Hola Danioska. Gracias por tu visita.
      Me encanta Tánger. Es una ciudad con una personalidad histórica arrebatadora. Es difícil, y no se puede ir con ojos de turista en busca de la octava ma­ravilla del arte ni de la naturaleza, ni de la belleza en sí misma. A Tánger hay que ir con los mismos ojos que Marco Polo cuando viajó por las ciudades invisibles.

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      • danioska dijo:

        Ah, Calvino entre nosotras. Preciosa imagen me regalas, Mónica. Por cierto, si con esos ojos fuéramos a cualquier parte, incluso a la tienda de la esquina, el mundo sería tanto más deslumbrante y nosotros, harto más ricos.

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