El desconcierto de la contradicción

2006, La Habana.

Cuba es muchas cosas y la realidad de Cuba es poliédrica. Poliédrica según con quien hables, incluso lo es también para una misma mirada. Los hechos son los que son y están escritos, esa es la única verdad objetiva. Pero la lectura que se hace de esos hechos es suele ser antagónica y perturba el sentido común. Creo que todos los forasteros que hemos conocido Cuba, a pesar de las diferentes opiniones y experiencias, compartimos una impresión: el desconcierto de la contradicción ante la aparente paradoja. Lo cual no hace sino demostrar lo limitada que es nuestra capacidad de entendimiento y la complejidad que supone buscar una verdad cuando para el ser humano, hasta el día de hoy, la verdad es múltiple y por lo tanto sólo existe como posicionamiento individual frente a la realidad.

2007, Pinar del Río.

El asunto es, digamos, cortazariano. De hecho Julio Cortázar fue de los primeros foráneos que cayó en el desconcierto de la contradicción, exactamente allá por el año 1971, cuando sucedió lo del poeta Herberto Padilla; y el lema repetido y bebido hasta la saciedad Cuba Libre, es para muchos un oxímoron mientras que para otros es pura tautología. Pero no entro en temas que desconozco y me limito a trasladar esa alteración que se produce en el estado de ánimo cuando pensamos en la Isla y que creo que se debe a que, para los de fuera, Cuba es más una expectativa que una realidad, donde hemos depositado un sueño o una esperanza. Por eso se crea una antinomia en nuestras cabezas que lo único que lleva es a un cacao mental de aporías como lo que acabo de escribir. Este es el desconcierto de la contradicción ante la aparente paradoja de lo que es Cuba.

Lo expresado pretende únicamente trasladar en tono jocoso esa sensación contradictoria que provoca Cuba, que en realidad, escuece. Igual el paso por la Isla me ha tronado, como a Alicia en Maravillas de Noveras. Aunque la única razón por la que me he metido en este lío dialéctico intrascendente es para compartir algo realmente trascendente: las relaciones humanas, que son las que dan sentido a la existencia, y de Cuba, es una de las cosas más hermosas que te llevas, además son las que alivian el escozor de su contradicción.

El video que linkeo (3 minutos) es el testimonio de una de esas amistades (pasajeras físicamente, eternas espiritualmente), que se cruzan en tu camino y te hacen ser mejor persona. Junto a Lidia Martínez Santos pasé tardes y mañanas de paseos y charlas inolvidables. Una persona muy especial y carismática y, sobre todo, feliz y en paz consigo misma.

 

 

 

3 comentarios

  1. Hermosa entrada, como la anterior sobre Cuba. Es inevitable que uno se sienta preso de esa contradicción (lo puede decir aun aquel que no ha visitado físicamente a ese país), del mismo modo en que podría decirse exactamente lo mismo de un país como Estados Unidos. ¿Cómo no decirla cuando también allí hay un desfasaje profundo entre el discurso y la práctica? Ayer vi, por tercera vez La vida de los otros; esa magnífica y terrible película sobre la Alemania comunista; y uno no puede sentir más que un profundo terror ante esas posibilidades; pero luego recordamos que no estamos menos vigilados en occidente… ¿dónde pararnos en toda esta historia?

    Un abrazo.

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    • Hola, Borgeano. El texto de esta entrada sale precisamente del comentario anterior que hiciste sobre Cuba. Quería hablar de la contradicción que provoca y explicarla, no sabía cómo hacerlo y bueno, salió así, es una paradoja o la tirantez de la antítesis. Como tu bien dices sucede en todos los lugares, incluso en el propio. En fin, el sinsentido que los humanos le damos a la existencia. Un abrazo. Gracias por pasarte por aquí.

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      • El diálogo es incesante y eso es lo mejor que tenemos; más allá de donde nos encontremos. Me alegro que mi comentario haya sido el disparador de otra interesante entrada (yo acabo de escribir un pequeño ensayo de unas quince páginas sobre el coronavirus y de algún modo he tocado el tema de las diferencias entre los países del primer y del tercer mundo. La situación ahora es más o menos la misma ¿Quién es quién y dónde estamos parados?)

        Un abrazo y sigamos charlando.

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